Cómo prevenir el pie diabético

Autor: Truvius expertos en seguros
Fecha: 23 / 01 / 2018

Alrededor de un 4% de los diabéticos sufrido una amputación debido a infecciones producidas en sus miembros inferiores. Las amputaciones van desde un dedo hasta el nivel tobillo, pero se debe destacar que este mal se puede evitar. En este artículo te diremos cómo prevenir el pie diabético para cualquier tipo de paciente.

Cuidados de los pies de un paciente con diabetes
Las pacientes con diabetes corren el riesgo de perder sus miembros inferiores, pues el alto contenido de glucosa en la sangre, a largo plazo, termina deteriorando las arterias y dificultando la irrigación sanguínea a los miembros más alejados del corazón. Además, la glucosa dificulta la cicatrización de las heridas y hace que estas se conviertan en un caldo de cultivo perfecto para las bacterias que se proliferan con mayor facilidad y celeridad gracias al azúcar.

Por estos motivos que se hace indispensable saber prevenir el pie diabético y evitar males futuros, como una amputación. Las medidas que deben tomar los diabéticos son realmente muy sencillas, solo requieren algo de rigurosidad y constancia por parte del paciente y sus familiares.

Entre los cuidados se destaca la importancia de evitar el uso del agua caliente. Es común que los pacientes con diabetes pierdan sensibilidad en sus pies debido a la poca irrigación sanguínea, por lo que fácilmente pueden sufrir quemaduras que podrían infectarse. En general, siempre se recomienda comprobar la temperatura del agua.
Antes de ir a la cama, luego de haber tomado un baño, es aconsejable que el paciente diabético examine sus pies en búsqueda de rasguños, ampollas o cualquier lastimadura en la zona que deba tratarse inmediatamente antes de que se infecte. Para esto puede recibir la ayuda de cualquier familiar y es importante que haga de estas revisiones parte de su rutina diaria.

Las uñas encarnadas en los diabéticos son otro factor al que se debe prestar atención para prevenir el pie diabético. Se recomienda cortar las uñas cortas y rectas para evitar que se encarnen, y es mejor no tocar la cutícula para evitar cortes. No está demás que, antes de iniciar la sesión de pedicura, se desinfecten las herramientas.